dic 29 2009
Dejamos atrás 2009 con la esperanza de encontrarnos con un año mejor
A nivel mundial, la acuicultura ha crecido en este año marcado por la crisis. Aunque algunas veces no lo recordemos, hace no muchos años, la actividad como industria era cuestionada por numerosos tecnólogos dentro y fuera del sector. Hoy en día es algo indudable. Tecnológicamente se han dado pasos de gigante.
El mundo se ha dado cuenta que para seguir alimentándonos tendremos que hacerlo en base a alimentos de origen acuático. Por lo general, son más sanos, abundantes, y sostenibles. Existen países donde la acuicultura hace unos cuantos años no representaba nada en su PIB, y hoy en día compone un porcentaje importante del mismo. Chile, Vietnam y Egipto son un claro ejemplo.
En España, ahora algunos ponen en duda la rentabilidad de la actividad.
Siempre habrá optimistas y pesimistas. Lo que es cierto es que se ha llegado hasta aquí gracias a personas entusiastas, que han creído que igual que nació la agricultura para dejar de ser recolectores, o ganaderos para dejar de ser cazadores, la acuicultura ha venido para sacar un rendimiento más sostenible y provechoso a nuestros mares y ríos.
Soy de los que piensan que la acuicultura es una actividad rentable, lo mismo que lo es construir viviendas incluso en este momento. Hay que encontrar el modelo de empresa rentable para los condicionantes y condiciones que tenemos. A nadie se le ocurriría hoy en día ser el Pocero de Seseña.
Este año que se acaba ha sido dramático para un gran número de empresas, casi todas lo han pasado mal, unas peor que otras; pero la mayoría sigue adelante. Igual ha ocurrido con el resto de sectores en nuestro país.
Según una información publicada en un diario de economía, en 2009 habrán cerrado el 20 por ciento de las empresas en España. Esperemos que este dato para la acuicultura española sea mejor.
Como apunte positivo decir que, pese a la crisis, se han puesto en marcha nuevos proyectos, y otros darán inicio en 2010. Quizá no son todos los que hubieran sido en otro momento, pero ahí están. Además, a éstos hay que sumar los que siguen.
Cerramos 2009 con la esperanza de que haya sido el peor año de la acuicultura española, ya que eso significará que 2010 representa un mejor futuro para el sector.
Nosotros en 2010 cumpliremos 10 años de información al sector. Son motivos para sentirnos más que optimistas.
La Comisión Europea hizo público recientemente un texto en el que se propone dar un “nuevo impulso a la Estrategia para el desarrollo sostenible de la acuicultura europea”. No es el primero, ni esperamos que sea el último.